¿Es suficiente convocar a nuevas elecciones?

Evo Morales se ha visto obligado, tanto por el informe preliminar de la OEA como por las masivas protestas en todo el país, a convocar a nuevas elecciones. Pero ¿Es suficiente esto para garantizar futuras elecciones justas y libres de cualquier intento de fraude?

Creemos que este es un intento de acallar al país y a la comunidad internacional respecto a un claro y descarado fraude en las recientes elecciones de octubre y que solo busca ganar tiempo, actitud muy común en los dictadores cuando ven que la tortilla se les voltea.

Si el presidente en ejercicio estuviera interesado en tener – a destiempo - una actitud realmente democrática, aceptaría sin pudor y en humildad que su postulación a los recientes comicios es totalmente ilegal. El año 2016, en el referéndum del 21F convocado por su propio gobierno, el país determinó por mayoría bajarle el dedo a Morales. Pero sin el más mínimo ápice de vergüenza, decidió que era un ‘derecho humano’ suyo volver a postularse y que nadie se lo podía negar. Es decir: en la práctica el derecho humano suyo valía y vale mucho más que el derecho humano de millones de bolivianos que votaron negándole dicha posibilidad.

El papel esperpéntico y servil del órgano electoral de aceptar su ilegal postulación no hizo más que ratificar lo que ya era tan claro como el sol del mediodía: que en Bolivia todos los poderes del estado están en la actualidad manejados y al servicio del gobierno de turno.

Morales, presionado por las protestas y por la reciente auditoría de la OEA que ha recomendado la anulación de la anterior y nuevas elecciones en el país, ha decidido convocar a nuevas comicios y la renovación total de los vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Pero hasta ahora no ha dicho nada de su ilegal postulación, así que asumimos que él pensará re-postularse con la cantaleta ya harto conocida de que ‘el pueblo se lo pide’.

Muchas voces piden nuevas elecciones sin Evo Morales; creemos que es lo ideal. Pero también necesitamos un poder electoral totalmente independiente y no servil a ningún gobierno de turno. Si esa renovación del TSE va a ser estrictamente auditada por los diferentes sectores políticos y sociales del país, bienvenida sea. Es más, con un poder electoral totalmente independiente como debe ser, en menos de lo que canta un gallo el nuevo tribunal determinará que el ilegal postulante no puede participar en próximas elecciones. Caso contrario: si Morales y/o sus huestes van a ser quienes elijan a dedo a los flamantes vocales que integrarán el nuevo TSE, estaremos ante ‘la misma chola con diferente pollera’. O sea, más de lo mismo.

Por: Daniel Laime

Cochabamba Bolivia Net

Tags: