Llegan los ibéricos

Se considera al expedicionario Garci Ruiz de Orellana el primer ibérico que habitó la Llajta. Llegó a la región hacia 1542, buscando fortuna junto a Pedro de Estrada y Francisco Pizarro. Tuvo su primer asentamiento en la “Chacra del algarrobal”, en lo que actualmente es la plazuela Osorio.

Ruiz de Orellana se constituye en un personaje muy importante en los acontecimientos de la fundación de Cochabamba por haber sido dueño de la mayor parte de las tierras donde se fundó la Villa de Oropesa. Según textos de José Macedonio Urquidi, el español adquirió los territorios de los caciques Achata y Consavana, mediante un título de venta expendido en la Villa Imperial de Potosí en 1552. El precio fue de “130 pesos de buena plata corriente” a la comunidad de Sipe Sipe, de acuerdo al volumen 16 de los expedientes coloniales.

Al igual que Garcí Ruiz de Orellana, Pedro Estrada se avecindó en la región, pero Gerónimo de Osorio adquirió sus tierras para fundar la villa española y los compensó otorgándoles otras. Es así que a Garci Ruiz de Orellana le cambiaron su propiedad por una ubicada en lo que hoy es la esquina de las avenidas Simón López y Melchor Pérez de Holguín, donde trasladó su hacienda a lo que hoy conocemos como Casona de Mayorazgo.

La Villa de Oropesa

Cochabamba tuvo dos fundaciones: la primera, a cargo de Gerónimo de Osorio, en 1571, y la segunda, por Sebastián Barba de Padilla, en 1574. De estas dos fechas, la primera es reconocida oficialmente y desde ese momento hasta nuestros días han transcurrido 437 años.

Lo anterior tiene sustento en el laborioso trabajo realizado por José Macedonio Urquidi, autor de la obra “El origen de la Villa de Oropesa”, en la que se describen con escritos coetáneos recuperados de la época los acontecimientos de la fundación de la Villa, que dan testimonio claro sobre la participación de los actores y protagonistas de este histórico hecho.

Fundación de Cochabamba

Primera fundación

En 1571, a través de una provisión del Virrey Toledo, Gerónimo de Osorio fundó la Villa de Oropesa, actual Cochabamba. Para comprender a cabalidad cómo se llevó a cabo este hecho, hay que retroceder antes del mencionado año.

En lo que fueron los territorios de Canata, existían en el pasado diversas comunidades de procedencia étnica que lograron conformar sus culturas de manera lenta y gradual (canas, karis, urus, cotas, chanes, chues, guaraníes y mitimaes). A partir de 1542, estas poblaciones convivieron con los primeros inmigrantes españoles que llegaron hasta estos territorios atraídos por la fertilidad del suelo y las bondades del clima. Para ello, compraron tierras de los indígenas o simplemente se asentaron en las tierras baldías existentes. Estos extranjeros fueron Garci Ruiz de Orellana, Pedro de Estrada y Francisco Pizarro. Entre ellos, Garci Ruiz de Orellana jugó un papel fundamental en los acontecimientos de la primera fundación, por haber sido dueño de la mayor parte de las tierras en las que se fundó la Villa de Oropesa.

En 1565, Gerónimo de Osorio llegó a residir en Canata después de desposarse con Isabel de Quintanilla. Una vez asentado, con gran visión de futuro pensó en la necesidad de fundar una villa en el valle cochabambino. Logró contactarse con el Virrey Francisco Toledo y consiguió que lo comisionara a fundar la Villa de Oropesa.

Esta misión no fue fácil para Osorio, ya que tuvo que gestionar la adquisición de las tierras en las que fundaría la sede de la nueva villa. El lugar elegido fue la región de Canata, situada junto a los pueblos indios ya existentes.

En esa época, el valle cochabambino era codiciado y admirado por los españoles por sus parajes, clima y la fertilidad de sus suelos, por ello los habitantes españoles se mostraron reacios a ceder sus posesiones a los requerimientos de Osorio. Por esta razón, éste tuvo que realizar muchas gestiones antes de lograr su cometido. De hecho, Osorio tuvo que compensar a Garci Ruiz y otros peninsulares por la entrega de sus tierras.

Es en este punto donde surge la controversia con la segunda fundación de la Villa, ya que muchos consideran que ésta no se produjo debido a que Gerónimo de Osorio no logró cumplir el cometido encomendado por el Virrey Toledo.

Según José Macedonio Urquidi, años después estos mismos personajes confirmarían y serían testigos de que Osorio cumplió con la comisión que se le había encomendado.

Así, el 15 de agosto de 1571, cumpliendo con la comisión que le otorgó el Virrey Francisco Toledo, Gerónimo de Osorio fundó Villa de Oropesa.

Más tarde, un ritual daría carácter oficial a la fundación. Según cuenta la historiadora Ítala de Mamán, en ese tiempo se acostumbraba a dar una vuelta en un brioso corcel en el cuadrado que constituiría la parte principal del poblado a organizarse, al que luego los españoles llamaron la “Plaza de Armas”. Después tomaban una porción de tierra y la esparcían a los cuatro vientos, se plantaba la bandera, el estandarte o la cruz como señal de fundación.

Cabe advertir que Osorio otorgó el nombre de Villa de Oropesa al territorio recién fundado en honor al Virrey Toledo, quien era titular de los condes de Oropesa y cuyos dominios en España contaban con una villa de ese mismo nombre.

A partir de esta fundación, Osorio creó el cabildo Justicia y Regimiento e instauró la Casa del Pueblo o Ayuntamiento Municipal. Se nombró él mismo Presidente de esta institución y Corregidor y Justicia Mayor. Desempeñó estas funciones hasta diciembre de 1573. Osorio murió cuando fungía como Alcalde Ordinario de la Villa, fue enterrado en el antiguo templo de San Agustín, actual teatro Achá.

Segunda fundación

Más allá de la supuesta primera fundación de la Villa de Oropesa, en 1571 por Jerónimo de Osorio, hay una serie de datos históricos que sugieren una segunda fundación de parte de Sebastián Barba de Padilla en 1574.

Esta segunda fundación habría sido resultado del desconocimiento por parte del Virrey Francisco Toledo sobre el cumplimiento efectivo de la misión encomendada a Gerónimo de Osorio de fundar la Villa (1571) y señalar el sitio en el cual pudiesen los españoles edificar sus hogares.

Según el antropólogo y arqueólogo David Pereira, Osorio tomó posesión de las tierras de Garci Ruiz de Orellana, desconociendo que tenían dueño y parceló las mismas para otorgarlas por lista a los españoles, cumpliendo la misión encomendada por Toledo. Dicha parcelación se convirtió, con el tiempo, en la actual zona de Las Cuadras.

Según José Macedonio Urquidi, existen documentos que dan cuenta de que el mismo Sebastián Barba de Padilla ejerció funciones de Juez de Residencia en la propia Villa fundada por Osorio hasta 1573.

¿Cuáles fueron las razones que incitaron a Sebastián Barba de Padilla a tomar contacto con el Virrey Toledo y tras lo cual tuvo lugar la segunda fundación? Los historiadores consideran que se pudo tratar de un intento de buscar una nueva y mejor ubicación para la Villa. Sin embargo, con el tiempo este argumento fue desvirtuado con distintos documentos que existen sobre la primera fundación, guardados en el Archivo Histórico Municipal de Cochabamba.

Lo cierto es que Barba de Padilla fundó por segunda vez la Villa de Oropesa el 1 de enero de 1574, en los terrenos de la actual plaza 14 de Septiembre.

En su afán de consolidar la fundación, Barba de Padilla trató de reunir las poblaciones originarias de la región en la naciente Villa. Así trató de edificar una nueva población.

En tanto, las instituciones creadas por Osorio permanecieron, con la diferencia de que a la cabeza de las mismas estaba Padilla.